Esta es la historia de una pequeña niña que toda su vida leyó cuentos de hadas, amaba la manera en la que los príncipes enamoraban a sus princesas y como las adoraban todo el tiempo, asi que creció creyendo que ella seria una de esas princesas de cuento, veía a sus padres como el gran rey y reina de ese pequeño mundo que ella misma había creado en su mente, todo era perfecto, estaba viviendo en un castillo de cristal, lo cual claro tiene sus desventajas, no siempre es divertido ser princesa y mucho menos vivir en un castillo de cristal que se desmoronaba una que otra vez, a veces eran temblores, a veces vientos y a veces eran tan solo el rey y la reina que se encargaban de romper cada cristal, esta pequeña princesa no se daba cuenta de nada o por lo menos pretendía no darse cuenta de nada y se encerraba a si misma en la gran torre de aquel majestuoso castillo esperando que algún dia su príncipe azul llegara a rescatarla.
Y precisamente eso paso, un dia como cualquier otro ella conoció a su príncipe, sin embargo no llego en un caballo blanco, no. Nisiquiera en coche, prácticamente nisiquiera había llegado nadie a ningún lugar, fue solo el destino que decidió unirlos, la princesa se enamoro y el príncipe la hizo muy feliz
sin embargo de vez en cuando el príncipe parecía competir contra el rey y la reina y definitivamente el ganaba, ya que no se conformaba con romper el castillo sino que se llevaba tambien la gran torre que esta pequeña princesa ocupaba como refugio del resto del mundo, a veces el príncipe hacia llorar a la princesa, a veces la hacia reír, a veces era su príncipe azul y a veces era tan solo un sapo verde y feo sin embargo la princesa lo amaba, no llego en su caballo blanco, no iban a bailes, no le daba flores sin ningún motivo, no le daba detalles solo porque si, no le preparaba sorpresas pero aun asi la princesa sabia que muy dentro de si el príncipe la amaba, aunque a veces fuera muy torpe para demostrarlo, era su hombre perfecto ella decia, y noche tras noche soñaba toda una vida a su lado, se veía como los nuevos rey y reina de aquel pequeño mundo y en su mente cada segundo lo pasaba al lado de el, sin embargo su Romeo vivía a millas de distancia en un Puebla que no precisamente era del agrado del reino de la princesa, aquel pueblo era lejano, con un clima caliente, pero sobretodo y por lo que mas lo detestaba la princesa , era el pueblo que mantenía captigo a su príncipe, lo mantenía secuestrado y lejos de ella, claro que el príncipe no se quejaba en lo absoluto pues aunque ante la princesa el siempre negara que era feliz ahi, esta pequeña princesa no era tan inmensa y sabia que el era de lo mas feliz, poco a poco el príncipe comenzó a dejar de ser tan príncipe, se comenzó a volver sapo y al final termino como un brujo malvado, el cual rompió el pequeño corazon de cristal de la princesa, este malvado hechizero la abandono por un tiempo hasta que decidió que era tiempo de regresar al lado de la princesa, la cual lo acepto y lo convirtió de nuevo en su príncipe, pero no regreso a su forma normal, no cambio por dentro, y seguía siendo un sapo, uno mas, no hablaba con la princesa cuando ella lo necesitaba, no era detallista , no entendía las razones de la princesa y sin darse cuenta la hacia sentir mal, al darse cuenta de todo esto la pequeña princesa se dio cuenta de que el no era un príncipe y que nunca lo fue, sin embargo ella tampoco era una princesa era tan solo una pequeña niña enamorada de un hombre el cual si bien no era su príncipe azul, era lo mas próximo al mismo y que aunque este no la entendiera y no fuera el hombre perfecto aun asi la amaba y se dio cuenta por fin que aquel seria el que la haria reír y la haria llorar, y asi la pequeña niña entendió que no se necesita un príncipe y una princesa para tener un felices por siempre, solo se necesita mucho amo y paciencia tambien aprendió que el soñar no sirve de nada si no se vuelve realidad y que las ilusiones eran precisamente eso, tan solo pequeños oasis en el desierto creados por el mismo corazon que espera con ansias un algo que jamas llegara, asi que esta pequeña niña comenzó a dejar de vivir en su mundo de fantasía y compro un castillo en la realidad en la cual lleva viviendo aproximadamente 17 años y nunca se había dado cuenta hasta hoy.